miércoles, 9 de julio de 2014

El mono y la osa Parte 1

Erase una vez. Un mono perdido en el bosque que le gustaba saltar de árbol en árbol, todos los demás monos lo miraban extrañado, preguntándose para que saltaba sino era para coger platanos.
Un día apareció una osa y todos los monos saltaron a los árboles por miedo.
Al mono saltarín le llamó la atención, así que bajó de árbol y le ofreció un platano.
La osa lo miró y se comió el platano.
-Eres un mono muy bonito 
-Gracias lo sé.
Los demás monos imitaron al mono saltarín y se hicieron amigos de la osa, les caía muy bien ya que esta siempre les decía lo que querían oír.
-Que guapos sois
Pero con el tiempo la osa empezó a meterse con el mono saltarín.Le llamaba la atención, pues parecía que no había caído a sus palabras.
La osa siempre bromeaba y el mono siempre caía en sus bromas, hasta que empezaba a picarse.
Entonces un día le dijo:
-Osa deja de bromear, no ves que llega el momento qué no sé si me mientes o me dices la verdad.
La osa lo miró sorprendida, hasta ahora nadie había sido capaz de decirle eso, pues todos estaban contentos con que ella siempre les dijera lo que querían escuchar.

martes, 1 de julio de 2014

Araceli dejó escrito en una carta antes de marcharse a recorrer el mundo:
Que haya tormentas.
Pero que dejen que me ría.
Que se extrañen, que me llamen loca, ilusa, soñadora, lo que quieran.
Pero que dejen que me ría.
Yo no veo la tormenta sino hay sol después.
No me entra en la cabeza que sólo haya tormenta.
Así que llamarme lo que queráis.
Pero si llueve bailo.
Y si lloro también río.



El tren se te va
se te fue.
Esperando el tren que perdiste has perdido el siguiente y el siguiente.
¿Vas a perder más trenes?


Mira.

Te has manchado la cara.
¿Cómo?.
Si, si mira. 
Que no que es imposible que no tengo manchada la cara.
Mírate en el espejo.
Oh verdad, no puede ser, dame otro espejo, esto es culpa del espejo.
Mírate en este otro espejo.
Sigo con la cara manchada.¿Cómo?.¿Por qué?.
Tus manos, mira tus manos.